Pensar en el nacimiento de un hijo es algo que nos confunde y da miedo por tanta y tanta información que hemos recibido, las anécdotas de la abuela, la experiencia de la hermana, la opinión de la tía que es doctora entre muchos artículos y películas que uno ve. Lo que es muy cierto es que cada nacimiento puede ser totalmente diferente. Mi primer parto fue la mejor experiencia de mi vida, fue un día hermoso de principio a fin, fue un parto natural, sin episiotomía, poca anestesia, con el apoyo y amor de mi esposo, y contando con un equipo perfecto, de una  ginecóloga honesta, que busca que tengamos partos mas humanizados, sin el uso abusivo o inadecuado de procesos y medicamentos y una doula llena de conocimientos y experiencias, que permaneció a mi lado dándome todas las indicaciones necesarias en cada momento, ejercicios para minimizar el dolor de las contracciones, como y cuando pujar hasta como lactar la primera vez a mi bebe... Sin duda esa experiencia no hubiera sido tan placentera y maravillosa si ellas no hubieran estado ahí conmigo. Y después de 8 horas llego mi bebe sano, sentí cuando salió, crei que jamás lo lograría pero cuando lo vi fui la mujer mas feliz del mundo. Mi segundo parto fue totalmente diferente, estaba apenas en la semana 36, de un momento a otro me salió muchísima agua con sangre, a partir de ahí no deje de sangrar, era de madrugada, estábamos asustados y tomados por sorpresa, no localizábamos a la ginecóloga, y nuevamente nuestra doula fue como un ángel pues sus consejos nos llevaron a apresurarnos al hospital. Llegamos con la ilusión de la experiencia pasada pero no pudo ser así. Mi placenta se había rasgado en un 30%, mi bebe perdía sangre y se debilitaba, yo no sentía contracciones solo no dejaba de sangrar, llego la ginecóloga y me hizo un cesárea de urgencia

 

Con mucho miedo pues jamás me había sometido a ninguna cirugía y quedándome con las ganas de esforzarme y trabajar por ver nacer a mi bebe me realizaron la cesárea. Todo fue tan diferente, me llenaron de medicamentos, no sentí prácticamente nada con la misma alegría de por fin ver su carita y poderla besar. Esta vez mi bebe se fue a una incubadora y yo a la sala de recuperación, el primer día no pude estar con ella. La recuperación mucho mas dolorosa y lenta. En fin, demasiadas diferencias pero con mismo feliz final.

 

 

Este segundo nacimiento fue un momento muy difícil en nuestras vidas, uno jamás considera los riesgos y tantas decisiones que se deben tomar en segundos, por eso es importante rodearte de personas calificadas para que sus consejos te lleven por buen camino. Gracias a eso hoy mi bebe esta con vida y mucha salud y yo no perdí mi útero ni sufrí mas complicaciones.

Ariadna Menchaca

34 años

 

 Todos los derechos reservados  vivetupartonatural.com 2015.